Según estudios protectores solares podrían mejorar la circulación sanguínea

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Yahoo.– La próxima vez que utilices protector solar podrías recibir algo más que protección contra quemaduras o cáncer de piel. Según una investigación reciente, también ayudaría a mantener la salud de los vasos sanguíneos, promoviendo una mejor circulación de la sangre y así, controlando la temperatura corporal.

Según la Sociedad Americana del Cáncer (ACS) existe mucha evidencia sobre los daños que puede causar la radiación ultravioleta (UVR) en nuestra piel. Estos incluyen aumentar el riesgo de cáncer, cataratas y otros problemas oculares, promover el daño celular, lo que acelera el envejecimiento de la piel y suprimir su sistema inmunológico.

Las personas de piel más oscura generalmente tienen menos probabilidades de contraer cáncer de piel que aquellas con piel clara. Aunque la luz solar es la principal fuente de rayos UV, también pueden encontrarse en lámparas o camas de bronceado.

A partir de estos conocimientos, diferentes investigaciones analizaron la relación entre los rayos UV y el funcionamiento de los vasos sanguíneos presentes en nuestra piel. Estos son los “conductos” por los cuáles circula la sangre y pueden dividirse en tres tipos: arterias, venas y capilares.

Sus resultados encontraron que la UVR afectaría la vasodilatación que produce una molécula llamada óxido nítrico (NO). Este proceso es muy importante para que el cuerpo sea capaz de mantener su temperatura.

La vasodilatación provoca la relajación en los músculos que se encuentran alrededor de los vasos sanguíneos, esto aumenta el flujo sanguíneo y, por lo tanto, la pérdida de calor a través de la piel.

En el nuevo trabajo, un grupo de científicos de la Universidad Estatal de Pennsylvania, en EE. UU., examinó como el uso de protector solar podría influir en la relación entre los rayos UV y la vasodilatación. Sus hallazgos se publicaron en The FASEB Journal.

El beneficio del protector solar

Para la investigación, los expertos analizaron los efectos de la UVR en los brazos de 13 participantes sanos con un tono de piel claro a medio. El equipo calculó la exposición a los rayos UV para que sea equivalente a pasar aproximadamente 1 hora fuera en un día soleado.

Cada voluntario se sometió a tres pruebas paralelas en uno de sus brazos, al que expusieron a UVR, UVR más protector solar y UVR más sudor. El otro brazo sirvió para comprar los efectos que producían los distintos tipos de exposiciones.

En comparación con el brazo control, aquellos que estuvieron expuestos a la UVR sufrieron alteraciones en el funcionamiento del NO, dificultando la relajación de los músculos cercanos a los vasos sanguíneos, lo que reducía la capacidad del cuerpo para enfriarse.