Por Néstor Rosa-Marbrell

San Juan-Estados Unidos ha establecido un bloqueo contra Puerto Rico que impide que otros pueblos del mundo conozcan su realidad colonial, particularmente la juventud, denunció el combatiente independentista Oscar López Rivera, quien arriba hoy a Cuba.

‘Yo no puedo comprender cómo en Rusia no se va a saber que Puerto Rico es una colonia, y estos son los jóvenes que mejor informados deben estar’, expresó a Prensa Latina en vísperas de su viaje, en alusión a los asistentes al Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, en Sochi, donde estuvo.

Esta falta de información sobre la realidad de Puerto Rico, sometido desde hace 119 años a la dominación colonial de Estados Unidos, López Rivera la atribuye también a sus compatriotas que viajan a otras naciones y nunca hablan de esa realidad.

‘Muchos puertorriqueños viajan a muchos sitios y nunca dan la información como se tiene que dar, y eso es un fallo grande’, explicó el ex prisionero político de 74 años de edad, que pasó casi 36 en cárceles de la potencia norteña, 12 de ellos en solitaria, por conspiración sediciosa hasta que quedó libre el pasado 17 de mayo, luego que en enero el entonces presidente Barack Obama conmutara su sentencia a 70 años.

A López Rivera le causa tristeza que jóvenes de Sri Lanka, que dieron una pelea grande de vida o muerte, y de otros cuatro países que no identificó tampoco conocieran de la situación colonial a que se encuentra sometido esta isla del Caribe desde 1898, cuando fue invadida por las fuerzas militares estadounidenses.

Eso es triste, estos son jóvenes, lo que no hemos hecho el trabajo fundamental -por vagancia o porque estamos con los intereses de un kiosco- que es educar al mundo para descolonizar a Puerto Rico, afirmó al reclamar que hay que romper este bloqueo.

Igualmente, el luchador revolucionario nacido en el montañoso pueblo de San Sebastián, de donde partió a los 14 años para radicarse con su familia en la ciudad estadounidense de Chicago, en Illinois, destacó que cuando la economía de Puerto Rico comenzó a fallar hace 35 o 40 años, los gobernantes comenzaron a ‘agarrar dinero y préstamo sobre préstamo’, a la vez que crecía la corrupción.