PRM transita el camino negado, ni moderno ni democrático.

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Por Fernando Peña

Santiago-Al PRM o a los dirigentes ortodoxos del PRD que lo gobiernan se le hizo tarde para modernizarse.

Esas elites que se fue del PRD siguen desincentivando progresivamente la participación política y debilitando con sus acciones el régimen partidario y democrático dominicano.

Su huida del PRD básicamente fue por no ceder a los aprestos de seguir liderando y mandando en esa organización política.

Lograron fortuna, algunos, prestigio y liderazgo la mayoría, en su vida entera dedicada al partido blanco, y prefirieron dividir a ceder al relevo, al cambio y actualización a los nuevos tiempos de la organización.

Prefieren tener instituciones cerradas a la sociedad a los militantes del partido incapaces de canalizar la necesidad de participación ciudadana.

Por lo que hoy ellos escenifican en el PRM, en su “convención”, que se da en todos los partidos, es que vemos el fuerte desprestigio y la profunda desconfianza en los partidos.

Evidencia ello que es desde el interior de los propios partidos de donde debe comenzar la reforma para generar un efecto ejemplificador y propagador del cambio.

La clave para salir de esta crisis evidente de los partidos, para hacerse creíbles ante los ciudadanos estaría en la democratización de sus decisiones internas. Esa es la naturaleza de sus crisis internas.

Lo del PRM y la imposición de sus elites a la escogencia de su dirección evidencia la crisis de identidad de los partidos políticos dominicano.

La base no tiene participación en las decisiones de la dirección, de la elite del partido.

La idea del PRM, igual que los demás partidos, es sobrevivir.

Nada de modernizarse, les tienen miedo, porque esas elites, esos dinosaurios políticos entienden que si modernizan desaparecen, por eso prefirieron irse del PRD.

Esas caras, esos dirigentes han perdido credibilidad, ahora imponen línea para la escogencia de sus dirigentes, hacen acuerdos entre ellos, porque al no tener estructuras, presentan caras nuevas, pero que no han estado en la vida política durante muchos años, traicionando a sus leales de años, a los que se las han jugados por ellos en todos los frentes, y para seguir en el engaño se le ha hecho tarde y la debacle llegara cargada de mea culpa y reencuentro con su verdadero partido.

Porque en su PRD hacían coalición voluntaria los dirigentes y militantes, donde no se entra ni se sale a la fuerza, sino que es libre…

 El PRD con Miguel Vargas como guía y líder entendió, ellos no lo entendieron y prefirieron la huida, la división, que hay una debilidad de las viejas estructuras partidarias, que hay hacer cambios que los sitúen en el siglo XXI.

No pueden seguir actuando como partidos del siglo pasado, con programas del siglo pasado, para responder a desafíos del siglo XX…