Por: Reynaldo Peguero

Santiago-Don Millo a mi consideración, es el más consumado pensador de gestión del agua de República Dominicana. Siempre llegará de mañanitas a las oficinas técnicas del Consejo para el Desarrollo Estratégico de Santiago (CDES) a patrocinar sus propuestas de urgente ejecución. Asimismo, nos visitará para examinar certezas y carencias de los artículos que divulgo en diversos medios de comunicación. Hacia él miraré para enfocar mi pulso en la crítica razonable y en los progresos observados. Emilio Peralta Zouaín, hijo del agrimensor Arismendi Peralta Rojas y la profesora Mercedes Zouaín Díaz, será eterno, perdurable e inmortal para el desarrollo estratégico de Santiago.

Inmortal como mecenas intelectual, pues él mismo financió la edición de sus libros. “No descansará en paz” en el Camposanto de la 30 de Marzo, pues las más de 1,500 páginas que dejó escritas en sus cinco (5) libros, estudios e investigaciones y en los dos Planes Estratégicos PES 2010 y 2020, lo mantendrán vivo, activo e impaciente en nuestro pensar y qué hacer para ordenar el territorio y lograr una gestión integral del agua. Siendo uno de los creadores del Consejo para el Desarrollo Estratégico de Santiago (CDES), desde su fundación hasta hoy, siempre llegó puntual a todas sus Asambleas Ordinarias, acompañado de su amor de siempre, su bella y distinguida esposa, Gabrielina Franco de Peralta.

Continuamente le decía que como bravo, táctico y valiente comandante guerrillero, se internaba en las lomas de Bella Vista a descifrar sus iniciativas. Su escondrijo es un espacio cargado de verde y amplia fauna doméstica, repleto de paz, armonía y sosiego. Una guarida intelectual donde redactó muchos de sus libros, especialmente,  “Conflictos en Gestión de los Recursos Naturales”, análisis que surge de su experiencia en la coordinación de la sostenibilidad ambiental de los Planes Estratégicos de Santiago (PES).

Su pensamiento expuesto, escrito y publicado lo confirma como un profesional ético, responsable y comprometido. Un tierno esposo, gran padre y un ser humano sensible. A pesar de sus múltiples méritos empresariales de constructor, su corazón reconoció como la mejor muestra de afecto, la selección que fue objeto por sus compañeros de carrera para pronunciar el discurso de conmemoración del 50 aniversario de su graduación como ingeniero civil en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), promoción 1956-1961.

Don Millo fue una escuela ambiental ambulante. Una mística científica en la gestión de cuencas hidrográficas. Nacido y criado en Santiago en la ribera sur del Yaque del Norte, específicamente en el Reparto Peralta de Bella Vista (perteneciente a su abuelo). El ingeniero Peralta Zouaín destacó en diversos ejercicios profesionales y humanísticos. Dentro de toda su praxis se distingue por el amor a la naturaleza, su pasión por los cálculos numéricos y las ciencias físicas. Me hizo redactarle y presentarle matemática y estadísticamente, cómo se calcula la evolución cuantitativa de una población urbana.

Es cofundador de la constructora INGCO creada en conjunto con otros jóvenes de su promoción. Poco después ingresó como calculista a la Oficina Técnica para la construcción de la Presa de Tavera para luego coordinar el diseño, construcción y supervisión del Sistema de Riego de esta obra emblemática. Dirigió el Distrito de Riego Yaque del Norte desde la cuenca alta hasta la frontera, también formó parte de la Junta Directiva del INDRHI. Siendo miembro hasta su ida a destiempo, del Consejo Directivo de CORAASAN.

Sus textos recogen diversas críticas a la indiferencia de los que debieran desde sus puestos públicos, cumplir los cánones del desarrollo sostenible. Las actividades relacionadas con el medio ambiente y la “gestión del Instituto de Recursos Hidráulicos (INDHRI) se caracterizan por acciones dispersas de baja sostenibilidad”, subrayaba críticamente. Al presente no se puede hablar de gestión ambiental, ni de gestión de cuencas en República Dominicana, “ya que esto implica una cobertura total y la continuidad de los programas, lo que sabemos nunca ha existido”, recalcan sus textos.

En su deseo de aprender sobre gestión de cuencas cursó maestrías en universidades de Estados Unidos y Holanda. Este aprendizaje fortaleció los fundamentos para sus aportes en la construcción de las presas Jigüey, Aguacate, Chacüey y Baigüaque, así como en el diseño y construcción de la Torre Acrópolis. Ingresó a la APEDI en 1975, siendo electo presidente de la institución para los años 94-96. Durante su gestión creó el Consejo Regional de Ordenamiento. Fue el primer y único presidente de la Corporación de Aseo Municipal de Santiago (CASA), designado por consenso con el Ayuntamiento.

Profetizó oscuros augurios para Santiago, pues como consecuencia del gran desperdicio del agua, para el año 2025 los acueductos entrarán en crisis de inapreciables resultados. La escasez incidirá en el agua potable, producción de energía, agricultura, industria y salud. Ese mismo abordaje utilizó al frente de las comisiones de sostenibilidad ambiental que habrían de formular los proyectos de agua, en el Plan 2020. Ahí colocó su impronta al subrayar “por diagnóstico de sostenibilidad ambiental deberá entenderse el estudio del cuadro general urbano que caracteriza cómo las relaciones entre el medio social, medio construido y medio natural determinan la sustentabilidad, habitabilidad y armonía ecológica de la ciudad en un contexto de cambio climático”. Hasta siempre Don Millo, Estratega Inmortal de Santiago.