SANTO DOMINGO- Un estudio comparativo realizado por la Organización de la Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), reveló que la población en situación de vulnerabilidad intervenida por el programa Progresando con Solidaridad (Prosoli) presenta una mejoría en la calidad de vida respecto a otros segmentos que no forman parte de los programas de protección social del Gobierno.

Según la investigación, que incluyó a mujeres embarazadas, madres en período de lactancia, niños y niñas de cero a cinco años y personas de más de 65, los participantes del programa consumen una dieta más variada, muestran una prevalencia de peso adecuado y evidencian una mejor situación laboral. Estima que la incidencia positiva de Prosoli se refleja también en materia de hogares, donde el 12.3 por ciento de los grupos intervenidos tienen más viviendas propias que los que no participan del mismo.

Los resultados del estudio “Estado Nutricional y Seguridad Alimentaria de Beneficiarios y no Beneficiarios de Progresando con Solidaridad”, que se efectuó con una muestra de mil 268 hogares divididos en dos segmentos, refleja que en los envejecientes participantes del programa el bajo peso es 10 por ciento menor que los que no pertenecen a la iniciativa gubernamental, cuyo resultado es de 44 por ciento.

Al recibir un ejemplar del documento de parte del representante de la FAO en el país, Carmelo Gallardo, la doctora Margarita Cedeño destacó su compromiso de trabajar para mejorar la nutrición en la población, y así reducir la incidencia de enfermedades prevenibles.

“Nos preocupa y nos ocupa las enfermedades crónicas que pueda padecer la población, y ahí tenemos que trabajar más unidos al Ministerio de Salud y al Servicio Nacional de Salud para poder atacar enfermedades que son prevenibles como la hipertensión, obesidad y la diabetes”, enfatizó la Vicemandataria.

De su lado, al presentar el estudio, el funcionario de la FAO resaltó la importancia de la educación nutricional que imparte Prosoli a las familias participantes, lo que aseguró constituye un factor fundamental en los resultados obtenidos.

“Yo creo que un programa como Prosoli no solo vincula acceso a la alimentación en términos de cantidad, diversidad y economía. Por el contrario, yo creo que uno de los fuertes del programa es la educación nutricional, es decir, yo puedo tener más plata en un momento dado por una diversidad de mis ingresos a través de un programa como Prosoli, pero debemos educar para que ese aumento del ingresos se refleje en términos de alimentos que sean beneficiosos para la familia”, añadió Gallardo.