Las pasiones humanas

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Moisés Estévez

 “Todas las pasiones son buenas cuando uno es dueño de ellas, y todas son malas cuando nos esclavizan.” Rousseau

Una pasión, según definición del Diccionario Enciclopédico Larousse, “es una inclinación impetuosa de una persona hacia lo que desea. Una emoción fuerte y continua que domina la razón y orienta toda la conducta. También es el objeto de este sentimiento. Una afición exagerada: tener pasión por el juego”. El gran René Descartes una vez dijo, que “lo que es pasión respecto a un sujeto, es siempre acción en algún otro aspecto”.

Partiendo de estas disquisiciones, es posible establecer lo siguiente: Las pasiones mueven el mundo! Si, el mundo de los seres humanos! Hay que poner pasión en todas las cosas que se realizan, pues de esta manera, en cierta forma se puede garantizar que los proyectos iniciados serán concretizados.

Las pasiones son los afectos, emociones o impulsos de la sensibilidad –componentes naturales de la psicología humana–, que inclinan a obrar o a no obrar, en vista de lo que se percibe como bueno o como malo. Las principales son el amor y el odio, el deseo y el temor, la alegría, la tristeza y la cólera. La pasión fundamental es el amor, provocado por el atractivo del bien.

No se ama sino el bien, real o aparente. Moralmente hablando, las pasiones, en cuanto impulsos de la sensibilidad, no son en sí mismas ni buenas ni malas; son buenas, cuando contribuyen a una acción buena; son malas, en caso contrario. Pueden ser asumidas en las virtudes o pervertidas en los vicios.

En sentido general, existen dos tipos de pasiones: de auto conservación y de autorrealización.

1. Pasiones de auto conservación: Son las energías que nos ayudan a lograr la protección de nuestra vida física y nuestra conservación como especie humana. Algunos ejemplos de estas pasiones son:
* Deseo de descanso: Tendencia a recuperar nuestras fuerzas. Sin equilibrio, el deseo de descanso se puede convertir en pereza.
* Deseo sexual: Impulso hacia las personas del sexo complementario para la conservación de la especie. Sin equilibrio, el deseo sexual se puede convertir en erotismo.
* Hambre: Tendencia a la propia conservación por la alimentación. Sin equilibrio, el hambre nos puede llevar a la gula.
* Sed: Tendencia a la propia conservación por la bebida. Sin equilibrio, el deseo de beber nos puede llevar a la embriaguez.
2. Pasiones de autorrealización: Son las energías que nos ayudan a conseguir la protección de nuestra vida psíquica, es decir, el sano fortalecimiento interno de nuestra propia personalidad. Algunos ejemplos de estas pasiones son:
* El deseo de amar y ser amado. Sin equilibrio, puede convertirse en envidia o celos.
* La valentía. Sin equilibrio, se puede transformar en temeridad.
* El sentimiento de rechazo hacia algo o alguien. Sin equilibrio, puede mudar a odio.
* El orgullo. Sin equilibrio, se puede convertir en soberbia.
* El deseo de justicia. Sin equilibrio, nos puede llevar a la ira.