Querido lectores:

Santiago-Hace unos días, acompañada de mis colegas de la pluma Edward Fernández y Wilson Aracena de Diario Libre, visitamos el Centro de Corrección y Rehabilitacion La Isleta en Moca, con la intención de conocer la cara positiva del nuevo modelo de gestión penitenciaria de Rep. Dom.

Hablar del “Nuevo Modelo Penitenciario” es hacer referencia a los principios que fueron establecidos en el primer congreso de las Naciones Unidas sobre prevención del delito y tratamiento del recluso, celebrado en ginebra suiza en 1955. Una modalidad orientada en valores y principios sobre el trato de los internos, tales como, el respeto, la igualdad, entre otros.

Este nuevo modelo tiene como objetivo principal que el interno cumpla una pena, consecuencia de una violación a la ley penal, pero también persigue la regeneración, la rehabilitación y la reinserción del interno a la sociedad.

De este recorrido aprendimos mucho. El Centro desarrolla programas académicos, artísticos, deportivos, de ebanistería, artesanales, mecánica, entre otros, para que esos jóvenes puedan tener la oportunidad de integrarse como hombres de bien en su comunidad.

Aprendí que debemos contar historias que humanicen, bombardear a la audiencia con notas negativas nos hacen perder la sensibilidad y el interés por las historias sociales.

Gracias a Bernardo Henriquez, director del Centro por la afabilidad y las atenciones. A los internos por compartir sus historias y sus talentos.

Algunos datos interesantes:

El Centro de La Isleta tiene capacidad para más de 800 internos.

Integrarse en los programas educativos es obligatorio.

Dieciséis estudiantes tomaron las pruebas nacionales en la primera convocatoria, todos fueron meritorios por sus altas calificaciones.

El equipo de basketball quedó invicto en las pasadas olimpíadas regionales que celebran los diferentes centros penitenciarios bajo la modalidad de nuevo modelo.