El Pais viento en Popa, Pues…

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“El aprendiz”  

La vida y sus cosas son de forma y de fondo.  Lamentablemente, hay quienes pierden el fondo, por estar guardando “las formas”. (Fausto García)

EL PAIS VIENTO EN POPA, PUES…

Luego de la dictadura de Trujillo estamos celebrando los 176 años de la Independencia nacional y 156 de la Restauración de la República.

Luego de que mataran a Trujillo, sacando los gobiernos efímeros tenidos luego del ajusticiamiento, llevamos 50 años de vida “democrática” como nación.

De estos 50 años, tres partidos tradicionales y mayoritarios (PRSC, PRD Y PLD) han tenido en sus manos las riendas de este caballo llamado República Dominicana, cada vez más trotón.

En estos 50 años no se niega un crecimiento y desarrollo económico, social y político; no obstante, los grandes males que ha padecido el caballo siguen estando ahí, más agravados.

Entre otros: salud, educación, energía eléctrica, alimentación, seguridad social, justicia, seguridad ciudadana, pobreza, corrupción, impunidad, deuda eterna.

A nivel electoral hemos padecido un trauma tras otro: el madrugonazo, el cajetaso, el apagón, compras de cedulas, malos y costosos escáneres, y, en fin, “algoritmos” y fraudes al granel.

Los líderes políticos tradicionales han sido prácticamente los mismos, los cuales se han negado a dar paso a nuevos liderazgos, salvo la novedad de un “penco” sacado a última hora.

La historia los tiene ahí y los recordará el pueblo por una razón u otra: Profesor Juan Bosch, Dr. Joaquín Balaguer, Dr. Peña Gómez, Dr. Leonel Fernandez y el presidente Danilo Medina.

Dichos partidos y líderes se han repartido de un modo u otro el gran pastel del Estado, para lo cual justamente, cada uno ha procurado tener más saliva para comer más.

La Constitución es del 6 de noviembre de 1844, con 39 modificaciones, siendo la última del 2015; y 32 por motivos de reelección, tema que ha hecho correr y casi llegar la sangre al río.

Los últimos ensayos democráticos hablan justamente de la debilidad del sistema, pues siempre salen a relucir los intereses de grupos y sectores que se imponen al interés nacional.

Ha habido y sigue habiendo ausencia total de proyectos de nación a corto, mediano y largo plazo, dando lugar a que varias iniciativas en distintas áreas se dejen a medias.

El interés grupal mantiene al caballo amarrado y atrapado en sus propias patas, cada vez más enredado, pues al ritmo de la deuda eterna que tiene, hasta sus pezuñas están hipotecadas.

El establo construido para dicho caballo se cimentó en tres pilares: ejecutivo, legislativo y judicial, pero, a fin de cuentas, el primero es ley, batuta y constitución, y los demás sus sirvientes.

Las últimas elecciones de primarias llevadas a cabo el 6 de octubre del 2019 han puesto al descubierto muchas cosas, que hablan justamente de las flaquezas del caballo.

Ellas han traído lo que algunos tal vez pensaban, pero que la mayoría no se imaginaba, y es la división del partido de gobierno, la cual revela precisamente a que nivel son los intereses.

 

Dicen los religiosos y creyentes que Dios es quien pone y quita reyes, y que solo esa división obligará al PLD a soltar las riendas del caballo, pues de lo contrario, sería difícil.

 

Y lo sería, porque ese partido ha estructurado toda una maquinaria, tan poderosa, que ha dado origen a muchos y nuevos millonarios, que, aferrados a sus fortunas, hacen lo que el perro.