Del medio de las cenizas, las Águilas de nuevo volarán

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Por: Miguel De Jesús

Las luces del nido fueron apagadas, los seguidores del Águila se marcharon a sus casas, el silencio y la oscuridad tendieron su manto sobre el valle de la muerte, en todos quedó la alegría de retornar al próximo partido.

Cuando el reloj marcó las 7 de la mañana del Miércoles 19 de un Noviembre esperanzador un grito se escuchaba en el Play, nuestra ave gigante por alguna razón desconocida se quejaba adolorida.

Ella temía  perecer en las llamas, ardía su nido, pronto se dio la voz de alarma y todos corrimos, pues no podíamos permitir su muerte calcinada. Juanchi Sánchez, Winston Llenas (chilote), Quilvio Hernández, Luis Gobaira entre otros directivos apresurados llegaron.

Para ella no hay extinción, porque cada Octubre cobra vida para iniciar una revolución. La lengua nerviosa del cuerpo de aquel fuego trataba de conquistarla pero su fuerza y espíritu de libertad fueron determinantes para no caer en su trampa.

Los que siguen el Beisbol están triste pero sus miradas se mantienen hacia arriba esperando con paciencia mirar en las alturas su vuelo sereno y delicado para vivir de nuevo esos momentos de emociones y satisfacciones que viste de fiesta nuestro corazones.

Pronto la nostalgia de un recuerdo dejará de serlo, porque estaremos de frente a la realidad, de ver nuestros peloteros dándolo todo en el terreno, talentos que informan y animan, acomodadoras que llevan bebidas y comidas a nuestros asientos, caderas y cuerpos de las Aguichicas que como diosas bailan y nos bendicen con el sudor y aroma de mujeres hermosas .

Los cientos de hombres y mujeres que gracia a la temporada de pelota llevan el pan a las mesas de sus hogares, esperan que a la mayor brevedad, se enciendan las luces del Estadio Cibao de Santiago para juntos a nosotros asegurar que “Del medio de las cenizas, las Águilas de nuevo volarán”.