Por Luís Céspedes Peña

Santiago-Hay líderes, entre ellos políticos, que son capaces de sacrificar posiciones extraordinarias en el Estado o el sector privado, para perseguir otros objetivos mayores confiados en el porvenir.

Ese es el caso del Presidente Danilo Medina. Escribimos del hombre más influente del gobierno del Presidente Leonel Fernández, con su cargo de secretario de Estado de la Presidencia, haciendo y deshaciendo lo que él consideraba correcto. Este hombre renunció para comenzar un camino como el ave que abre sus alas para llevar a su cuerpo nuevos aires y poder seguir volando. ¡Y el vuelo encontró su espacio: El Palacio Nacional!

Danilo está dispuesto a luchar para igualar a Leonel, que duró doces años en el poder. Y, aunque usted lo dude, ahora es más fácil que cuando impuso su repostulación y triunfo en las elecciones a través del voto popular en el 2016. ¡Pero muchos votos! 61%a 35% fue su victoria.

El Presidente Medina controla el Poder Ejecutivo, el Legislativo, la mayoría del sector empresarial vinculado al Partido de la Liberación Dominicana (PLD), con poderosas alianzas en otras áreas de ese último segmento, al Comité Político y Central de la organización oficialista. Con esas armaduras, es muy difícil impedir su repostulación y la reelección. Y si no lo lograra, el candidato que apoye comienza con toda la de ganar.

Se podría decir que la población tiene capacidad para impedir la reelección, luego de haber logrado la repostulación, pero ocurre que el mandatario tiene el respaldo de más del 51 por ciento de los ciudadanos en los actuales momentos, los cuales valora como positiva su gestión de algo más de cinco años. Y, según el presidente de la Encuestadora del doctor Leonardo Aguilera, el promedio de popularidad de Medina en esos cinco años, es de un 53.1%. ¡Muy difícil de vencer!

A lo interno, el otro gran líder del PLD, doctor Leonel Fernández, ex jefe de Estado que permaneció 12 años dirigiendo el país, luce muy deteriorado en materia de liderazgo, no porque él está desprestigiado, porque eso no es verdad, sino por la falta de credibilidad de la mayoría de los dirigentes que acompañaron sus gestiones, los cuales no solamente abandonaron a sus amigos, sino a la propia base del PLD. ¡Se aburguesaron! y para verlos, casi siempre, había que esperar que Leonel visitara un lugar, porque ahí estaban ellos.

Eso es a lo interno del PLD. Fuera de ahí, no hay ningún tipo de duda de que si el candidato presidencial del Partido Revolucionario Moderno (PRM) lo es Hipólito Mejía, la lucha será muy fuerte entre éste y Medina, si es el escogido de los peledeístas. Y si el PRM decide llevar a Luís Abinader como candidato vicepresidencial de Hipólito, la batalla será más fuerte electoralmente. Sólo que Medina está muy avanzado en su proyecto.

Danilo tiene la gran ventaja de contar con unos votos campesinos y de barrios que casi nunca estuvieron al lado del PLD. La política de acercamiento del Presidente Medina, que más que una estrategia política, lo que el jefe de Estadio está haciendo es lo que él vive desde niño: ¡Hablar y solucionarles problemas a los más necesitados! Cuando todavía, estando muy joven, Danilo no era miembro del PLD, su lucha fue a favor de los marginados. ¡Es que Danilo se alimenta de ese sentimiento humano!

Nació en San Juan de la Maguana, en la frontera con Haití. Es uno de los que más conoce las necesidades de ese país. Es por esa razón que hay que entender al Presidente en la lucha contra los pobres indocumentados haitianos. ¡Es la lucha entre la conciencia y el poder!

En otro entorno, Medina disfruta su amistad con los campesinos y los trabajadores en general. ¡No es que es enemigo de los ricos!, a los cuales también les da el trato que ellos se merecen. Observando el panorama que envuelve al PLD, con una gran división a lo interno, parece que se impondrá la razón, que consiste en variar todo lo acordado o quedarse fuera del gobierno.

La estrategia del Presidente Medina, de reforzar su trabajo en el Sur, Este y el Gran Santo Domingo, tiene una razón extraordinaria en virtud del poder político que tiene Mejía en el Cibao, fruto del descuido de la mayoría de los funcionarios del PLD en los últimos gobiernos.

Pero hay que decir que el trabajo de mejoramiento de los servicios públicos, labor que se desarrolla desde el Ministerio de Administración Pública (MAP), bajo la dirección del ministro Ramón Ventura Camejo, se convirtió en un aporte de primera mano para la credibilidad del gobierno, porque la mayoría de ciudadanos habla de los avances logrados en ese aspecto.

Y eso es así, porque el arzobispo de Santiago, Freddy Bretón, dijo que está preocupado por el resurgimiento del “macuteo” en algunas instituciones públicas, algo que creía era parte de la historia. Y si habla del resurgimiento, es porque eso ya estaba totalmente controlado. La autoridad religiosa no lo dijo, pero nos enteremos de que a él querían “macutearlo” (o quitarlo dinero extra para el desarrollo de una gestión pública), lo que indica que el surgimiento de la denuncia es porque eso ya estaba bajo control. ¡Ahora es fácil de corregir!

También hay que hablar del trabajo exitoso que está desarrollando la Corporación de Acueducto y Alcantarillado de Santiago (CORAASAN), bajo la dirección del ingeniero Silvio Durán. Pero volviendo al tema anterior, Medina, que no duerme, ya está metido en el Cibao disponiendo soluciones a problemas fundamentales. Y parece ser que el Presidente de la República no está dispuesto a seguir perdiendo elecciones, fundamentalmente en Santiago, desde donde se “amarra” la mayoría de las 14 provincias del Cibao. Hipólito es de Santiago y el padre de Luis Abinader, el doctor José Rafael, ex senador, es de Tamboril. ¡Ahí hay un reto!

Gracias por leernos.