¡Cuidemos el río Nizao!

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Nuestro apreciado colaborador Eleuterio Martínez, uno de los principales expertos medioambientales con que cuenta nuestro país, acaba de llamar la atención sobre los peligros que se ciernen con las agresiones físicas que se ejercen sobre el cauce y la cuenca colectora del estratégico río Nizao. Y lo ha hecho con un razonamiento que debe llevarnos a reflexionar seriamente, particularmente a las autoridades responsables de cuidar nuestros recursos naturales, como son el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi). El río Nizao es la principal fuente de agua, ha dicho el ingeniero Eleuterio Ramírez, del Gran Santo Domingo, donde habitan unos cuatro millones de personas. Es responsable del agua que nos llega vía el Acueducto Valdesia-Santo Domingo, 2.3 millones de galones por día, porque es el recurso hídrico que alimenta la Presa de Valdesia. Nos recuerda además que este río también nutre a las presas Jigüey-Aguacate y Las Barías, así como a los canales Marcos A. Cabral y Nizao-Najayo. Como ha de apreciarse, nadie puede negar la importancia de este río como fuente de agua para la electricidad, para la agropecuaria y para el consumo humano. El río Nizao es una joya que debemos cuidar y proteger con esmero particular, porque sin él no podríamos vivir ni tampoco podríamos disponer de las bondades y bienes de que disfrutamos.

Hay deberes que cumplir

En su sabia carta pastoral titulada “Elecciones 2020: espacio de participación y compromiso”, la Iglesia Católica ha recordado a los medios de comunicación social su responsabilidad de suministrar a su audiencia “información veraz y objetiva”. Y lo ha hecho, de manera explícita, considerando que vivimos en un ambiente donde predominan las denominadas “fake news” o noticias falsas. Este recordatorio es muy válido. Siempre es positivo que pongamos delante, para que los veamos y escuchemos, nuestros deberes y responsabilidades. Este aviso nos llevará, necesariamente, a replantear los protocolos profesionales para que nuestro público reciba una noticia apegada a los más altos estándares éticos. Algunos creen que en tiempos electorales todo se vale, pero eso no es así. Siempre debemos trillar el camino de lo correcto.